Moeders
Restaurant Moeders
Paredes llenas de madres ajenas y una fuente de cocina casera neerlandesa
⚠ Reserva en línea
- Horario
- Todos los días desde las 17:00; la cocina cierra antes de las 22:00 (oficial)
- Presupuesto
- Consulta los precios en el local
- Dirección
- Rozengracht 251, extremo oeste del Jordaan
Cuando abrió en 1990, el dueño pidió a los clientes que llevaran un plato, un vaso y cubiertos, y esas piezas desparejadas siguen vistiendo las mesas. Las paredes están cubiertas de cientos de fotos de madres que dejaron los comensales. La especialidad es lo que la casa llama rijsttafel neerlandés: pequeñas porciones de cocina casera neerlandesa, como stamppot (puré con verduras), servidas sin arroz. Solo hay 38 plazas, así que cenar sin reserva es poco probable.
Cómo llegar
- Los tranvías 13 y 17 recorren Rozengracht y pasan por la puerta (parada en la zona de Marnixstraat)
Antes de ir
- Reserva en línea con unos días de antelación; si no aparece tu horario, puedes consultar por correo electrónico.
- A veces hay sitio sin reserva entre turnos; justo después de las 17:00 tienes más posibilidades.
- Últimos pedidos de cocina antes de las 22:00.
- Mejor momento: Justo al abrir, a las 17:00
Lo mejor
- Un referente para probar auténtica cocina casera neerlandesa: stamppot y sopa de guisantes (erwtensoep).
- Lleva una foto de tu madre y la colgarán; algunos viajeros hacen precisamente eso.
- El restaurante indica que muchos platos se pueden servir sin gluten ni lactosa.
Lo menos bueno
- Reservas solo por la web, no por teléfono; si aparece completo, está completo.
- La cocina casera neerlandesa lleva mucha papa y carne; a algunos les resulta poco elaborada.
Cerca de Moeders
- Pancakes Amsterdam (las Nueve Calles) — Panqueques desde las 9:00 entre las boutiques de las Nueve Calles
- Pulitzer Amsterdam — Veinticinco casas de canal unidas en un solo hotel
- Jordaan y las Nueve Calles — Tiendas vintage y cafés junto al canal; cuanto más caminas, mejor se pone
- Foodhallen — 19 puestos de comida bajo el techo de una antigua cochera de tranvías
- Casa de Ana Frank — Tras la estantería, unas escaleras te llevan a dos años de vida en la clandestinidad