Estatua de Migjid Janraisig
Мигжид Жанрайсиг (Гандантэгчэнлин хийд)
Un Avalokiteshvara de 26 m dentro de una sala en lo alto de la colina
- Horario
- Gandan abre todos los días
- Dirección
- Dentro del recinto del monasterio Gandantegchinlen, Ulán Bator
Entra en la sala del templo de Gandan y verás una figura de pie que se eleva casi hasta el techo: Avalokiteshvara, llamado Migjid Janraisig en mongol. Se le atribuye una altura de unos 26 metros y tienes que retroceder hasta la puerta para verle el rostro. Los monjes entonan cánticos graves de fondo mientras los fieles caminan despacio alrededor de la base. Algunas zonas requieren un permiso fotográfico aparte.
Cómo llegar
- No hay metro. A unos 10 minutos en taxi desde la plaza Sükhbaatar
- Tiempo necesario: 30 minutos–1 hora
Antes de ir
- Los cánticos suelen empezar alrededor de las 10:00 y durar hasta el mediodía; llega antes de las 9 para ver a los monjes
- Está dentro de Gandan, así que ve ambos en una sola visita
- Lleva manga larga y quítate el sombrero dentro
- Mejor momento: Alrededor de las 10:00, durante los cánticos
Lo mejor
- La figura de pie casi toca el techo; retrocede hasta la puerta para verle el rostro
- A la hora de los cánticos, la sala se llena de voces graves
- Puedes recorrer el circuito alrededor de la base junto a los fieles
Lo menos bueno
- Fotografiar el interior requiere permiso en algunas zonas y puede tener un costo adicional
- Es un monasterio activo, así que no son adecuados los pantalones cortos ni las camisetas sin mangas
Cerca de Estatua de Migjid Janraisig
- Monasterio de Gandan — Un bodhisattva dorado de 26 m y monjes que cantan entre el incienso
- Ramada by Wyndham Ulaanbaatar Citycenter — Cadena de cuatro estrellas en el oeste, con centro comercial debajo
- Toyoko Inn Ulaanbaatar — Conocido hotel de negocios japonés, 263 habitaciones y desayuno gratis
- Zona de los Grandes Almacenes del Estado — Recuerdos arriba y aperitivos en el sótano, todo bajo un mismo techo
- Zochin Mongol Zoog — Té con leche salado y boortsog, al estilo de las casas de té mongolas