Información de viaje de Sídney

A las siete y media de la mañana, los ferris verdes y amarillos entran en Circular Quay uno tras otro. Los oficinistas desembarcan con sus vasos de café, mientras en las escaleras de al lado los turistas se disputan un sitio para fotografiar el techo de la Ópera. El agua destella bajo el Harbour Bridge y las gaviotas vigilan a cualquiera que abra una caja de pescado con papas fritas. En Sídney, el trayecto matutino al trabajo parece la postal de las vacaciones de otro.

Bondi Beach está a media hora del centro en autobús, Manly a media hora en ferry, y mucha gente se mete entre las olas en su pausa para almorzar. Aquí el sol pega fuerte: el índice UV llega a 11 o 12 en verano, y medio día fuera sin protector solar te dejará rojo para la cena. En el agua, la regla local es sencilla: nada entre las banderas rojas y amarillas.

El día empieza en una cafetería. Un flat white con una fina capa de espuma sedosa, aguacate machacado sobre pan de masa madre, un pastel de carne del tamaño de la palma de tu mano. Al estar al sur del ecuador, las estaciones van al revés para quienes vienen del norte, así que la Navidad se celebra en la playa y en julio toca ponerse abrigo.

Aeropuerto Sydney Kingsford Smith (SYD)