Información de viaje de Auckland

Sube a Maungawhau (Mount Eden) al atardecer y verás a tus pies un cráter cubierto de hierba, con la aguja de la Sky Tower brillando más allá. Mira un poco más lejos y descubrirás una isla perfectamente simétrica que apenas sobresale del mar: Rangitoto, un volcán que emergió del agua hace unos 600 años. Auckland se asienta sobre unos cincuenta pequeños volcanes como estos, así que la mayoría de los barrios tienen una colina al fondo, y esa colina suele ser un antiguo cráter.

La ciudad ocupa un estrecho istmo entre dos puertos naturales, el Waitematā al noreste y el Manukau al suroeste, lo que le valió el apodo de Ciudad de las Velas. Desde la terminal de ferris del centro, llegas en 12 minutos a Devonport y sus hileras de villas victorianas, o en 40 minutos a la isla Waiheke, con sus viñedos y playas. En septiembre de 2026 por fin abrió el City Rail Link, del que se hablaba desde hacía casi un siglo, y ahora los trenes circulan por túneles justo bajo el centro.

El tiempo cambia de opinión constantemente: sol en el desayuno, un chaparrón a la hora del almuerzo y cielo azul de nuevo a media tarde. A cambio, los días de verano rondan los 24°C y las noches de invierno rara vez bajan de cero. Mucha gente trata Auckland como una escala de una noche antes de explorar el resto de Nueva Zelanda, pero añade un volcán y una isla y el viaje cambia por completo.

Aeropuerto de Auckland (AKL)